El cáncer de hígado a menudo no presenta síntomas en sus primeras etapas. Conocerlo es esencial para un diagnóstico temprano. Las mujeres deben estar atentas a los siguientes síntomas y consultar a un médico si se presentan:
1. Pérdida de peso inexplicable
Una pérdida de peso repentina y significativa, sin cambios en la dieta ni el ejercicio, puede ser una señal de alerta.
Esto suele ocurrir porque el cáncer afecta el metabolismo.
2. Fatiga persistente
Sentirse inusualmente cansado o débil, incluso después de un descanso adecuado, puede ser señal de un problema subyacente.
La fatiga asociada con el cáncer de hígado suele deberse a la dificultad del cuerpo para metabolizar toxinas debido a una disfunción hepática.
3. Dolor o inflamación abdominal superior
Un síntoma temprano puede ser dolor o molestias en el lado derecho del abdomen, cerca del hígado. A medida que el tumor crece, también puede aparecer una inflamación o un bulto visible en la parte superior del abdomen. 4. Coloración amarillenta de la piel o los ojos (ictericia)
La ictericia se produce cuando el hígado deja de procesar la bilirrubina, lo que provoca que la piel y los ojos se tornen amarillos.
También puede presentarse orina oscura y heces pálidas.