Puede que te hayas encontrado en esta escena: estás relajándote, casi adormecido, cuando de repente sientes un sobresalto, como si el cuerpo se precipitara hacia abajo. Inmediatamente se dispara el corazón, y sientes un breve impacto que te despierta o interrumpe tu adormecimiento. Este fenómeno es mucho más común de lo que piensas, y aunque resulta desconcertante, no suele representar peligro.