Merengue Francés (el más fácil) 
Crudo, aireado, rápido. Ideal para hornear suspiros y bases de pavlovas.
Ingredientes:
-
4 claras de huevo
-
200 g de azúcar (1 taza)
-
1 pizca de sal o unas gotas de limón
Paso a paso:
-
Bate las claras con la sal o limón hasta que espumen.
-
Agrega el azúcar en forma de lluvia, poco a poco, sin dejar de batir.
-
Sigue batiendo hasta obtener picos firmes y brillantes.
No se cocina, se hornea directamente a baja temperatura (90-100°C por 1-2 horas).
Merengue Italiano (el más estable) 
Perfecto para decorar tortas, cupcakes, o cubrir postres que no irán al horno.
Ingredientes:
-
4 claras de huevo
-
250 g de azúcar (1¼ taza)
-
80 ml de agua (1/3 taza)
Paso a paso:
-
En una olla, lleva el azúcar y el agua al fuego hasta alcanzar 118°C (punto de bola suave).
-
Mientras, comienza a batir las claras a punto de nieve.
-
Con la batidora en marcha, agrega el almíbar caliente en forma de hilo fino.
-
Sigue batiendo hasta que el bol esté frío y el merengue firme y brillante.
¡Ideal para decoración duradera o quemar con soplete!
Merengue Suizo (cocido a baño maría) 
Sedoso, brillante, y muy versátil: se puede usar así o como base para buttercream.
Ingredientes:
-
4 claras de huevo
-
200 g de azúcar (1 taza)
Paso a paso:
-
Coloca las claras y el azúcar en un bol resistente al calor
-
Lleva a baño maría, removiendo constantemente, hasta que no se sientan los granos de azúcar (aprox. 65°C).
-
Retira del fuego y bate hasta que enfríe y forme picos firmes.
¡Usalo como cobertura o base para crema de mantequilla!
Tips de éxito
-
Usa huevos a temperatura ambiente
-
Cuidá que no haya restos de yema ni grasa en el bol
-
Siempre bate con utensilios limpios y secos
-
Para más estabilidad: unas gotas de vinagre o cremor tártaro
Mini anécdota repostera
Una vez, una abuela preparó merengue francés sin saber que su horno estaba apagado… ¡Y 2 horas después seguía esperando que «esas nubes dulces» se doraran!