Encontrar una picadura de un insecto desconocido en la piel de un niño puede despertar preocupación inmediata en cualquier madre o padre. La incertidumbre asusta, sobre todo cuando está en juego el bienestar de los más pequeños. La buena noticia es que la mayoría de las picaduras de insectos no son graves y pueden tratarse en casa sin mayores complicaciones.
Uno de los insectos que más dudas genera es la tijereta. Su aspecto puede resultar intimidante, pero ¿realmente representa un peligro para los niños? A continuación te contamos todo lo que necesitás saber para actuar con calma y seguridad.
¿Qué es una tijereta?
Las tijeretas son insectos pertenecientes al orden Dermaptera. Aunque su aspecto puede parecer amenazante, en la mayoría de los casos son completamente inofensivas.
Características que las identifican
Cuerpo alargado y delgado, de color marrón oscuro o negro
Un par de pinzas curvas (llamadas cercos) en la parte posterior
Alas cortas, aunque rara vez vuelan
Tamaño aproximado de 1 a 2,5 centímetros
Hábitat y comportamiento
Son de hábitos nocturnos: se ocultan durante el día y salen de noche
Prefieren lugares frescos y húmedos, como jardines, macetas, piedras, troncos, sótanos, baños y lavaderos
Desmintiendo un mito: las tijeretas no se meten en los oídos ni llegan al cerebro. Se trata de una creencia popular sin ningún fundamento científico. Tampoco transmiten enfermedades.