Las venas visibles suelen ser inofensivas y pueden estar relacionadas con factores normales como el envejecimiento, la actividad física regular o un bajo porcentaje de grasa corporal. En estos casos, las venas pueden ser más notorias sin indicar ningún problema médico.
Sin embargo, las venas que de repente se vuelven más prominentes, se hinchan o duelen pueden indicar una afección subyacente. Una causa común es la insuficiencia venosa crónica (IVC), en la que el debilitamiento de las válvulas venosas permite que la sangre se acumule en las piernas. Esto puede provocar venas dilatadas y retorcidas, que a menudo se conocen como varices.