Los cuatro venenos silenciosos que dañan tus riñones
VENENO #4: El sedentarismo
Permanecer sentado por horas reduce la circulación y limita el oxígeno que llega a los riñones.
Solución rápida: levántate cada hora durante 5 minutos, camina, estira o muévete ligeramente.
VENENO #3: Antiinflamatorios de uso frecuente