
Antes de emocionarse demasiado, conviene comprobar algunos puntos esenciales. La caja original es una gran ventaja, al igual que la batería y el cargador originales. El estado general es crucial: una pantalla intacta, teclas sin amarillear y una carcasa sin grietas. Un teléfono que parezca recién salido del año 2000 siempre será más atractivo que un modelo muy usado.