3. Prepara el aderezo cremoso
En un bol mediano, combina la mayonesa, el yogur griego y el vinagre blanco. Mezcla bien todos los ingredientes hasta obtener una salsa homogénea y cremosa.
Luego, añade el perejil fresco picado, una pizca de sal y pimienta negra recién molida al gusto. Prueba el aderezo y ajusta la sazón si es necesario, buscando un equilibrio entre la acidez del vinagre y la cremosidad de la mayonesa y el yogur.
4. Combina todos los ingredientes de la ensalada
En un bol grande, incorpora los guisantes descongelados y escurridos, la cebolla roja picada y el queso cheddar rallado o en cubitos. Añade el aderezo cremoso sobre estos ingredientes.
Mezcla suavemente con una espátula o cuchara grande hasta que todos los componentes estén bien cubiertos por el aderezo. Es importante no sobremezclar para que los guisantes mantengan su textura.
5. Incorpora el bacón y enfría antes de servir
Justo antes de servir, o unos 30 minutos antes de llevarla a la mesa, añade la mayor parte del bacón crujiente a la ensalada y mezcla ligeramente. Guarda un poco de bacón para espolvorear por encima como decoración.
Cubre el bol con papel film y refrigera la Ensalada de guisantes y bacón crujiente durante al menos 30 minutos. Esto permite que los sabores se asienten y se integren, resultando en un plato mucho más delicioso y refrescante.
Consejos de la abuela María para que la Ensalada de guisantes y bacón crujiente quede perfecta
- No cocines los guisantes congelados: Si los cueces, perderán su textura crujiente y su dulzor natural, quedando blandos y aguados. Solo descongélalos.
- Escurre muy bien los guisantes: El exceso de agua hará que el aderezo se diluya y la ensalada pierda sabor y cremosidad.
- El bacón debe quedar muy crujiente: Es fundamental para el contraste de texturas. Cocínalo a fuego medio-bajo para que se dore uniformemente sin quemarse.
- Pica la cebolla muy fina: La cebolla roja aporta un toque fresco y picante, pero si los trozos son demasiado grandes, puede dominar el sabor.
- Ajusta el aderezo a tu gusto: No dudes en probar el aderezo y modificar la cantidad de vinagre, sal o pimienta según tus preferencias personales.
- Refrigera antes de servir: Aunque se puede comer al instante, dejarla reposar en la nevera al menos 30 minutos permite que los sabores se mezclen y la ensalada esté más fresca y sabrosa.
Variantes de la receta
Ensalada de guisantes y bacón crujiente con maíz
Para añadir un toque extra de dulzura y color, puedes incorporar una taza de maíz dulce (fresco, cocido o enlatado y bien escurrido) a la mezcla. Combina a la perfección con los guisantes y el bacón, añadiendo otra capa de sabor y textura a la ensalada.
Ensalada de guisantes y bacón con hierbas frescas adicionales
Si te encantan las hierbas, además del perejil, prueba a añadir una cucharada de eneldo fresco picado o cebollino picado al aderezo. Estas hierbas realzarán aún más la frescura de la ensalada y le darán un perfil aromático diferente y muy atractivo.
Versión sin lácteos o vegana
Para una versión sin lácteos, sustituye el yogur griego por una alternativa vegetal (como yogur de coco o soja sin azúcar) y la mayonesa tradicional por mayonesa vegana. Para una versión completamente vegana, omite el bacón y el queso cheddar, y puedes añadir trozos de “bacón” vegano o semillas tostadas para el crujido.