Flan Casero de Vainilla

Preparación:
1. Preparar el  caramelo:
En una sartén o cacerola pequeña, coloca 1/2 taza de azúcar a fuego medio. Deja que se derrita sin remover, pero puedes mover la sartén con cuidado si es necesario para evitar que se queme. Cuando el azúcar tome un color ámbar dorado, viértelo rápidamente en el fondo del molde para flan (o en moldes individuales), cubriendo bien toda la base. Reserva.

2. Mezclar los ingredientes del flan:
En un recipiente grande, bate ligeramente los 4  huevos. Agrega la taza de azúcar y mezcla bien hasta integrar. Luego incorpora el litro de  leche y la cucharada de esencia de vainilla. Mezcla hasta obtener una preparación homogénea, evitando generar demasiada espuma.

3. Verter y cocinar:
Vierte la mezcla sobre el molde ya acaramelado. Cubre el molde con papel aluminio.

Precalienta el horno a 180 °C y coloca el molde en una bandeja grande con agua caliente (baño María). Hornea durante aproximadamente 60 a 75 minutos, o hasta que al insertar un cuchillo en el centro, este salga limpio.

4. Enfriar y desmoldar:
Una vez cocido, retira el flan del horno y deja enfriar a temperatura ambiente. Luego refrigéralo durante al menos 4 horas (preferiblemente toda la noche). Para desmoldarlo, pasa un cuchillo por los bordes y voltea con cuidado sobre un plato.

Consejos útiles:
Si deseas una textura más cremosa, puedes sustituir parte de la leche por leche condensada o crema de leche.
Para evitar burbujas en la superficie, mezcla suavemente y cuela la preparación antes de verterla al molde.
Puedes aromatizar el flan con cáscara de limón o naranja para un toque cítrico.
¡A disfrutar!
El flan casero de vainilla es ideal para compartir en familia, servir en una celebración o simplemente como un antojo dulce después de la comida. Su preparación tradicional y su sabor nostálgico lo convierten en un postre que nunca pasa de moda.Supermercados

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