Esta planta posee numerosas propiedades y beneficios, especialmente beneficiosa para el dolor de estómago y la indigestión. Puede proteger el páncreas, la vesícula biliar y el hígado al estimular la secreción biliar.
Para preparar esta infusión, necesitarás 200 ml de agua, 3 gramos de diente de león y 1 cucharadita de miel. Hierve el agua, añade el diente de león y deja cocer a fuego lento de 10 a 15 minutos. Una vez fría, cuela la infusión y bébela. Añade miel y bebe una taza al día, 20 minutos después de cenar.
Infusión de ajo
Este ingrediente natural tiene enormes beneficios: es rico en vitaminas y minerales y promueve la salud cardíaca. Una de las propiedades más importantes de la infusión de ajo es que actúa como un potente antibiótico natural, ideal para tratar infecciones o pancreatitis.
Para preparar la infusión, que deberás beber cada mañana en ayunas, necesitarás: 1 diente de ajo, 200 ml de agua, 1 pizca de jengibre rallado, 1 cucharada de zumo de limón y 1 cucharada de miel.
Hierva el agua, pique finamente el ajo y viértalo sobre el jengibre. Cocine a fuego lento durante 20 minutos. Retire la olla del fuego, deje reposar 5 minutos y añada el jugo de limón y la miel antes de servir.
Infusión de canela
Además de regular los niveles de azúcar en sangre, esta infusión protege el páncreas acelerando el metabolismo. Para prepararla, necesitarás 200 ml de agua, una rama de canela y una cucharadita de miel.
Hierva el agua, añada la rama de canela y la miel, y remueva hasta que se integren bien. Cocine a fuego lento durante 15 minutos y luego deje reposar otros 10 minutos. Beba en ayunas, preferiblemente antes del desayuno.