Las esferas están fabricadas con materiales ligeros y resistentes a las condiciones climáticas extremas. Generalmente tienen un diámetro de entre 50 y 90 centímetros y están diseñadas para soportar lluvia, viento intenso, calor y radiación solar durante muchos años. Sus colores brillantes permiten que destaquen claramente contra el cielo y el paisaje, aumentando así la visibilidad de los cables.En algunos casos, estas bolas también incluyen materiales reflectantes o sistemas luminosos para mejorar la visibilidad durante la noche. Además, existen normas internacionales de aviación que regulan cuándo y dónde deben instalarse. Las autoridades aeronáuticas y las empresas eléctricas colaboran para reducir el riesgo de colisiones aéreas y proteger tanto a los pilotos como a las personas en tierra.