Una clara señal de empatía

Cuando ayudas a un camarero a retirar los platos, no se trata solo de ir más rápido o de causar una buena impresión. Es un gesto profundamente humano. Demuestra que eres consciente de la otra persona, de su carga mental y del ritmo que tiene que mantener en un comedor lleno. En resumen, te conectas con lo que la otra persona está experimentando, aunque no diga nada. Y esta capacidad de percibir lo invisible —el cansancio, la presión, el ritmo frenético del servicio— es uno de los pilares de la inteligencia emocional.