Compra huevos frescos con cáscara limpia y sin grietas.
No los laves antes de refrigerarlos, eso elimina la capa protectora.
Cuécelos solo el tiempo justo (9-10 minutos) para evitar que la yema se ponga verde.
No mezcles huevo crudo con alimentos sin cocinar.
Si eres vegetariano, el huevo puede ser tu mejor fuente de proteína completa.
Conclusión
Comer huevos no es perjudicial como antes se creía; al contrario, puede ser una poderosa herramienta para fortalecer tu salud.
Los médicos han revelado que su consumo regular puede reducir riesgos de enfermedades, mejorar la memoria, la vista, el sistema inmunológico y el metabolismo.
Eso sí, todo depende de cómo y cuánto se consuma. Si lo preparas de forma saludable y equilibras tu dieta, el huevo se convierte en un aliado natural que tu cuerpo agradecerá.