2. Vejiga hiperactiva por irritación constante
Ciertos alimentos y bebidas pueden irritar la vejiga a lo largo del día. Entre los más comunes se encuentran:
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café
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alcohol
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bebidas gaseosas
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picantes
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edulcorantes artificiales
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chocolate
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algunos cítricos en exceso
Estas sustancias se eliminan a través de la orina y pueden irritar las paredes internas de la vejiga. Con el paso del tiempo, esto puede provocar que el músculo de la vejiga se vuelva más sensible y se contraiga antes de tiempo.
El resultado: urgencia urinaria frecuente, especialmente durante la noche.
3. Vaciamiento incompleto de la vejiga
A partir de cierta edad, el tono muscular de la vejiga puede disminuir. Esto hace que, aunque la persona crea haber vaciado completamente la vejiga, en realidad quede una pequeña cantidad de orina dentro.
Si quedan entre 50 y 100 ml de orina residual, el espacio disponible se reduce. Por lo tanto, la vejiga se llena más rápido y aparece la necesidad de volver al baño.
4. Cambios hormonales después de los 50
Las hormonas también influyen en la producción de orina durante la noche.
En las mujeres, la disminución del estrógeno durante la menopausia puede alterar la regulación de los líquidos en el cuerpo.
En los hombres, la reducción gradual de testosterona puede afectar la producción de ciertas hormonas que controlan cuánta orina producen los riñones durante la noche.
Esto puede provocar que el cuerpo genere más orina mientras dormimos.
5. Acumulación de irritantes alimentarios
Muchas personas no notan que ciertos alimentos consumidos durante el día afectan la vejiga horas más tarde.
Cuando se acumulan estos irritantes en el organismo, la vejiga puede volverse más sensible durante la noche.
Reducir estos alimentos por la tarde suele mejorar significativamente la situación en muchas personas.