Seguro que tienes hojas de laurel en tu cocina. Reposan en el fondo de un frasco, listas para realzar un plato que se cuece a fuego lento… ¿Pero sabías que quemándolas suavemente en casa, el ambiente puede cambiar en tan solo cinco minutos? Un aroma reconfortante, una sensación de calma, un ambiente más apacible: esta práctica es fascinante y cada vez más popular. ¿Se trata simplemente de un efecto aromático o de un auténtico estímulo para el bienestar? Aquí tienes lo que necesitas saber.
La hoja de laurel: un tesoro mediterráneo multifacético

En cocina, es indispensable en numerosos platos tradicionales: pot-au-feu, salsas, guisos… Aporta una nota aromática sutil y ligeramente amaderada.
Pero sus usos no se limitan a la gastronomía. Gracias a sus compuestos aromáticos naturales, como el linalool y el cineol, también se utiliza en ciertas prácticas de bienestar.