Los limones son una fuente de vitaminas y nutrientes, especialmente importantes en invierno cuando el cuerpo necesita vitamina C.
La primera razón
Los limones frescos no duran mucho: se echan a perder rápidamente.
Comprarlos regularmente no es racional, dado el aumento de precios.
Por eso congelo los limones para que duren más.
Las lavo, las corto en rodajas, las coloco en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y las meto en el congelador durante unas horas.