HISTORIA EN BREVE
- El aceite de kril redujo la grasa del hígado, la grasa abdominal profunda y los niveles de triglicéridos en los ratones con obesidad, lo que demuestra que ayuda a revertir los factores principales de la enfermedad del hígado graso
- El aceite de kril redujo el estrés oxidativo y activó las enzimas antioxidantes naturales, lo que ayuda a las células a protegerse del daño que causa la sobrecarga de grasa
- El aceite de kril mejoró la sensibilidad a la insulina debido a que redujo los niveles de insulina y aumentó la adiponectina, que es una hormona que ayuda al cuerpo a quemar grasa y utilizar el azúcar de manera adecuada
- Los omega-3 del aceite de kril son diferentes al del aceite de pescado debido a que están unidos a los fosfolípidos, lo que los hace más fáciles de absorber y más efectivos para combatir la inflamación y la acumulación de grasa
- El aceite de kril superó a un medicamento recetado para el colesterol en varios marcadores importantes y lo hizo sin producir efectos secundarios, por lo que es una forma más segura de restaurar la salud metabólica
Por el Dr. Mercola
La enfermedad del hígado graso es uno de los primeros síntomas, y más pasados por alto, de que su metabolismo tiene problemas. A menudo aparece sin previo aviso, daña el hígado sin que se dé cuenta y sienta las bases para la resistencia a la insulina, la obesidad y las enfermedades cardíacas. Sin embargo, la mayoría de las personas no se dan cuenta que lo padecen hasta que está en una etapa avanzada. Pero no todas son malas noticias. Las investigaciones más recientes han descubierto soluciones naturales y específicas que ayudan a revertir esta tendencia. Una de las soluciones más prometedoras es el aceite de kril, que es una fuente de omega 3 que muchas personas carecen.
El aceite de kril no solo enmascara los síntomas, sino que ayuda a restablecer los factores biológicos que promueven la acumulación de grasa, la inflamación y el estrés oxidativo en su origen. Descubra cómo este aceite marino, diferente del aceite de pescado estándar, ayuda a proteger el hígado, optimiza el metabolismo del colesterol y apoya las defensas antioxidantes.