La comida no se desperdiciaba jamás
Cuando era niño, tirar comida era casi un pecado.
Mi madre reutilizaba todo.
El pan duro se convertía en otra comida.
Las sobras nunca se desperdiciaban.
La carne era un lujo.
Hoy veo personas tirar platos enteros sin pensar.
Nosotros aprendimos algo muy distinto:
cada pedazo de comida costaba esfuerzo.
Antes no existían los teléfonos para todo
Si querías hablar con alguien…
ibas a verlo.
No había mensajes instantáneos.
No había videollamadas.
No había redes sociales.
Las noticias tardaban días en llegar.
Y aunque parezca increíble, la gente vivía menos ansiosa.
Hoy muchos tienen cientos de contactos…
pero pocos amigos reales.
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