La tulumba es un postre turco muy apreciado: una masa frita crujiente y dorada, moldeada en elegantes cilindros estriados y bañada en un jarabe de azúcar con aroma a limón. Con su corteza perfectamente crujiente y su interior suave y tierno, es un elemento básico muy popular en celebraciones, festivales callejeros y reuniones familiares en toda Turquía y en el resto de Oriente Medio, donde también se la conoce como balah el sham , bamiyeh o simplemente buñuelos de pasta choux fritos. A diferencia del baklava, la tulumba es ligera, no demasiado dulce y sorprendentemente fácil de preparar en casa: solo se necesitan 5 ingredientes básicos y una manga pastelera.
- Impresionante pero accesible: ideal para recibir invitados.
Ingredientes que necesitarás
Para la masa
- 1 taza (240 ml) de agua
- ½ taza (1 barra / 115 g) de mantequilla sin sal
- 1 cucharada de azúcar granulada
- ¼ cucharadita de sal
- 1 taza (125 g) de harina de trigo
- 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
Para el jarabe
- 2 tazas (400 g) de azúcar granulada
- 2 tazas (480 ml) de agua
- 2 cucharadas de jugo de limón (o 1 cucharada de agua de rosas para un toque floral)
Para freír
- Aceite vegetal para freír (aproximadamente 4 tazas)
Consejos prácticos:
Utilice siempre huevos a temperatura ambiente; se integran perfectamente con la masa tibia. El jarabe debe estar completamente frío al verterlo sobre la tulumba caliente; esto garantiza una absorción perfecta. Para obtener las clásicas estrías, utilice una boquilla de estrella (número 827 o similar).